Tánger, la joya del norte de Marruecos, es una ciudad llena de historia e influencia internacional. Su cautivadora Medina, su legado artístico y lugares pintorescos como el Gran Socco y las Cuevas de Hércules lo convierten en un destino de visita obligada en la encrucijada de África y Europa.
Ouarzazate, la "Puerta del Sáhara", es una joya marroquí conocida por sus casbahs históricas, las conexiones con el cine de Hollywood y la proximidad a impresionantes maravillas naturales como el valle de Dades y el desfiladero de Todra. Es un destino único que combina historia, encanto cinematográfico y aventuras en el desierto.
Marrakech, conocida como la "Ciudad Roja", es un destino marroquí cautivador. Su histórica medina, la plaza Jemaa el-Fnaa y los impresionantes jardines como el jardín Majorelle ofrecen un rico tapiz de experiencias, historia y cultura vibrante de una manera única.
Fez, el "corazón espiritual" de Marruecos, es una ciudad congelada en el tiempo. Su antigua medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un laberinto de antiguas madrasas, mezquitas y vibrantes zocos. Fez es famosa por su artesanía tradicional, especialmente en cuero y cerámica. No se pierda las curtidurías y la sabrosa cocina…
Casablanca, la ciudad costera más grande de Marruecos, combina armoniosamente la modernidad con la tradición. Explore lugares emblemáticos como la mezquita Hassan II y la pintoresca Corniche, mientras saborea sus vibrantes escenas culturales y culinarias.